Consejos para expatriados

Tips para ser futuros expatriados. Consejos de la especialista.

Laura Llonch, psicóloga-psicoterapeuta familiar especialista en expatriados, nos cuenta como en el mundo globalizado en el que vivimos, muchas personas dejan su país de origen en busca de nuevas experiencias profesionales, académicas, vitales… más o menos largas.

En este post, Laura nos cuenta cómo convertirse en expatriados puede llegar a ser un proceso de crecimiento y mejora también es un reto y puede ir acompañado de emociones contradictorias. ¡Os dejamos con su artículo!

“Cuando una planta se saca de la tierra, se lleva no sólo sus raíces consigo, sino también un poquito de la tierra original alrededor de sus raíces. El ambiente ecológico, sol, aire, proximidad a otras plantas, no es transportable, pero un poquito de tierra, sí. Todo buen jardinero sabe que no debe lavarle este poquito de tierra adherida a las raíces porque de estos nutrientes depende que el choque del trasplante sea menor y por lo tanto que el trasplante sea más exitoso.”

Cecilia Jaes Falicov

Cada vez son más las personas que dejan su país de origen en busca de nuevas experiencias. Con este aumento de la movilidad mundial, somos testimonios de la aparición de un nuevo modelo de familia, la familia transnacional o también conocidos como expatriados,  que se caracteriza porque sus miembros viven literalmente de un sitio a otro y las familias muchas veces están fragmentadas.

Estos movimientos que suponen un cambio de entorno político-administrativo, social y/o cultural para el individuo, o cualquier cambio permanente de residencia que implique la interrupción de actividades en un sitio y su organización en otro, se consideran una migración.

Por un lado, la migración, en la mayoría de los casos implica una mejora económica, oportunidades formativas, nuevas libertades políticas, económicas y sociales. Pero por otro lado, ser expatriadossupone dejar el propio país de origen, la familia, las amistades, los seres y sitios queridos. Por lo tanto, es un proceso que genera emociones contradictorias en la persona; alegría y excitación vs. tristeza, crecimiento personal vs. pérdida o distanciamiento, presencia vs. ausencia.

Es natural que a los expatriados les surjan sentimientos confrontados durante el proceso.

La migración puede ser muy distinta en función del tipo de condiciones en la que se vive el proceso. Las que han sido bien planificadas, con proyectos bien elaborados, llevadas a cabo con el acuerdo y participación de todos los miembros de la familia serán vividas con un nivel de estrés menor que aquellas mal planificadas, precipitadas y no voluntarias.

Otros factores que pueden ayudar a que esta experiencia sea vivida de forma positiva y menos estresante, pueden ser el conocimiento de la lengua del país de destino, tener información realista sobre el país o ciudad de acogida; la existencia de una comunidad del país de origen organizada en el país de acogida: tener una actitud abierta hacia la sociedad de acogida; poder contar con el apoyo de personas de confianza en el país nuevo; mantener una buena relación con las personas que se han quedado en el país/ciudad de origen…

Cuanto más se conozca la lengua y la cultura del país de acogida, más fácil será la adaptación de los expatriados.

También profesionales como psicólogos, psicoterapeutas y en algunos casos mediadores, pueden ayudar a reducir el estrés, la ansiedad o episodios depresivos que pueden aparecer en alguna fase y en algún miembro de la familia durante este proceso.

Hay que destacar que la vivencia puede ser muy distinta en función de la etapa evolutiva. Por ejemplo, no es lo mismo vivir una experiencia de este tipo de joven, en edad estudiantil que una familia con niños.           

Los expatriados pueden vivir la experiencia de forma muy distinta dependiendo de su etapa evolutiva.

Los jóvenes tienen una mayor capacidad de adaptación a las nuevas situaciones, pero el choque cultural puede ser mayor ya que aún están en proceso de desarrollo de su identidad cultural.

Los jóvenes, a pesar de tener mayor capacidad de adaptación, no hay que olvidar que aún están desarrollando su identidad cultural.

En el caso de los niños, lo más importante es que los padres dediquen un tiempo a preparar y a explicar (de forma adecuada a su edad) los motivos de la migración. Explicar las características del país de destino y los planes familiares futuros, aportan seguridad y les ayuda a reducir el vacío que tienen que hacer frente, además de hacerlos partícipes del proyecto. Si no los tenemos en cuenta, vivirán una migración involuntaria y forzada con repercusiones de malestar añadidas.

Los más pequeños también deben participar en el proceso para que llegar a ser expatriadossea una experiencia positiva y enriquecedora.

En el caso de los adultos, el cambio puede ser más difícil de llevar, ya que han tenido más tiempo para crear raíces en su país de origen. Habitualmente tienen posiciones laborales más estables, familias más estructuradas, amistades más consolidadas… Un factor que hace que sea doloroso “cortar” y empezar desde cero en otra ciudad/país.

Para los adultos, a nivel emocional, la expatriación puede ser más dura ya que han establecido más raíces en el país de origen.

Tal y como relata la metáfora que hemos citado al principio, en los procesos de expatriación, resulta de gran ayuda no perder el contacto y mantener las tradiciones y costumbres del país de origen. Seguir hablando en el idioma con el que se hablaba en el país de origen, preparar platos típicos, mantener el contacto con la familia y los amigos que se han dejado… como forma de crear puentes de presencia física y psicológica que pueden ayudar a llenar ausencias.

La habilidad para adaptarnos al cambio, pero también a mantener suficiente continuidad con la cultura de origen, la capacidad de vivir en “dos mundos”, alternando lenguaje, costumbres y aceptando el bi nacionalismo y la identidad dual, es lo que entendemos como vivir este proceso migratorio de forma resiliente.

En definitiva, dejar un país y/o ciudad de origen para ir a otro, ser expatriados, puede suponer un crecimiento personal y laboral, pero que a veces, y sobre todo al principio, no siempre será fácil. Como tampoco lo es vivir a caballo de dos países. 

En función de las habilidades, de la forma de ser de cada uno y de las circunstancias y el apoyo que uno tenga, resultará más o menos difícil.

Laura Llonch.

En definitiva, teniendo en cuenta lo que nos cuenta Laura, la experiencia será más satisfactoria y los sentimientos contradictorios podrán ser compensados, contra mayor sea:

Tips para ser un buen expatriado
Listado de factores que pueden ayudar durante la expatriación

Swap Family te puede ayudar a preparar tu traslado a una nueva ciudad o país.

Por ello, para aquellos que estéis pensando o planificando convertiros en expatriados, tanto si estáis solos como si tenéis pensado hacerlo en familia, nuestra comunidad puede ayudaros a preparar todo este proceso. 

En Swap Family podéis conocer y establecer contacto con gente autóctona. La comunidad Swap Family os puede ayudar a planificar vuestra aventura, ya sea facilitando información de primera mano, estableciendo contacto con otras familias, pudiendo hacer partícipes también a vuestros hijos, y ayudándoles a hacer sus primeras amistades.

A través de los miembros de Swap Family podéis conocer la cultura, las costumbres y el idioma del país donde os vais a desplazar.

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